Málaga promueve la aplicación del '1% solidario' para estrechar la brecha digital

SUR.es
En muchos países el punto 'com' es un punto y aparte. Las nuevas tecnologías pertenecen a la ciencia ficción en zonas donde ni siquiera cuentan con los recursos básicos para subsistir. La terrible paradoja reside en que esta desventaja se perpetúa en el tiempo porque, para acceder al juego mundial del mercado, la oferta y la demanda, hacen falta casi siempre esas herramientas tecnológicas. Para que esa situación cambie, para que el punto y aparte se convierta al menos en un punto y seguido, más de 300 participantes acudieron ayer a la primera Cumbre de las Ciudades y Gobiernos Locales del Mediterráneo celebrada en Málaga.

El primer objetivo del encuentro consistía en encontrar mecanismos para salvar la llamada 'brecha digital'. La expresión se refiere al muro invisible que separa las zonas con acceso a las tecnologías de la información de aquellas que permanecen en el limbo tecnológico.

Para tender puentes entre esas dos orillas, la cumbre ha promovido que los ayuntamientos participantes apliquen a medio plazo el «1% de solidaridad tecnológica». A grandes rasgos, la medida consiste en lo siguiente: cada vez que los gobiernos locales compren aplicaciones, servicios o material informático, el 1% de la transacción irá destinado al Fondo Mundial de Solidaridad Digital (FSD) para que este organismo lo invierta en zonas con pocos recursos.

Esa es la teoría. En la práctica, el alcalde Francisco de la Torre calculó que el Ayuntamiento de Málaga gasta cada año en ese concepto entre uno y dos millones de euros, lo que quiere decir que entre 10.000 y 20.000 euros anuales podrían ir desde la capital hasta las arcas del FSD.

Siguiendo con los números, en la cumbre organizada por el apoyo del Club Málaga Valley han participado representantes de 55 ciudades de 35 países diferentes. Así, la red de solidaridad tecnológica puesta en marcha desde Málaga parece nacer con hilos suficientes como para estrechar los lazos entre ambas orillas del Mediterráneo.

La capital malagueña pretende aplicar «en breve» ese «1% de solidaridad digital» en sus cuentas públicas. Para ello podrá mirarse en el espejo de ciudades como Ginebra o Lausana (en Suiza), donde ya se ha puesto en marcha este sistema, como recordó ayer el presidente del FSD, Alain Clerc.

Medidas concretas

El anuncio de la puesta en marcha de ese «1% solidario» constituye una de las escasas aportaciones concretas que arroja esta primera Cumbre de Ciudades y Gobiernos Locales del Mediterráneo. A ese capítulo hay que sumar el desarrollo de una «tarjeta de identidad digital mediterránea» para que los ciudadanos de esta zona del planeta puedan compartir servicios en la Red.

Esas y otras conclusiones adoptadas durante la cumbre aparecen recogidas en la 'Declaración de Málaga'. Como su propio nombre indica, se trata de una declaración de intenciones, una suerte de 'hoja de ruta' que debe cristalizar en iniciativas concretas durante los próximos meses.

Porque los representantes de las instituciones públicas y privadas reunidas ayer en Málaga piensan regresar a la ciudad el año que viene. En sus agendas han marcado el 15 y el 16 de octubre de 2009. Las fechas las anunció ayer el alcalde Francisco de la Torre, quien adelantó que Málaga acogerá la secretaría permanente de la cumbre.

En las jornadas se escucharon con frecuencia expresiones como «solidaridad digital», «compromiso tecnológico» o «desarrollo territorial». Giros para referirse a una realidad compleja que, al final, puede resumirse en la socorrida imagen de la pescadilla que se muerde la cola: los países menos favorecidos no pueden acceder a la tecnología y, mientras no lleguen a ella, seguirán fuera del juego mundial.

Decisiones locales

La cumbre defendió una vía para escapar de ese callejón sin salida. «A nivel local se pueden hacer muchas más cosas que en el ámbito internacional. Las decisiones son más rápidas, más dinámicas y llegan antes a los ciudadanos». La argumentación partía del vicesecretario general de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), Houlin Zhao, quien participó en la primera mesa redonda del día.

Zhao sostuvo que Málaga debe jugar un papel protagonista para que esa brecha digital se estreche en el entorno mediterráneo. «He viajado por todo el mundo para luchar contra esas desigualdades y en este momento se pueden romper más barreras en el nivel local. Málaga puede liderar ese proceso, no sólo con los países europeos del Mediterráneo, sino también con el norte de África», sostuvo el representante de la UIT.

La iniciativa privada

Pero esta ambición no vive sólo de los poderes públicos. La Cumbre de Ciudades del Mediterráneo también ha puesto sus ojos en las empresas privadas para tirar del carro de la solidaridad tecnológica. Justo la tercera mesa redonda del encuentro celebrado ayer llevaba por título 'Oportunidades del Espacio Digital Mediterráneo para el sector empresarial'.

El presidente del Club Málaga Valley, Javier Cremades, moderó un debate en el que empresarios de varios países mediterráneos explicaron cómo se puede obtener beneficios económicos, apoyando al mismo tiempo el desarrollo de zonas desfavorecidas. Una panacea que, al parecer, puede convertirse en realidad.

Posted oct. 04 2008, 05:51 by editor